El problema de gobernar Buenos Aires

Últimamente estuve un poco ocupado con temas académicos (tampoco tanto) y escribiendo para sólo viajes y sólo exactas, por lo que no actualicé mucho esta página.

Leyendo La Nación, encontré un artículo sobre lo difícil que es gobernar la ciudad capital de un estado cuando se es de algún partido opositor. En este caso se trata de la actitud que tomó el gobierno frente a la carpa que instalaron los Kirchneristas frente al Congreso.

El gobierno porteño intentó desalojarlos, ya que no habían pedido permiso y violaban algunas medidas de seguridad mínimas, además de estar muy cerca de las paradas de colectivo (esas fueron las palabras oficiales.) Ahora bien, el gobierno también destacó que los ruralistas sí habían pedido permiso, y parece que habían obtenido el beneplácito de Macri, sólo que los “K” les ganaron de mano.

La cuestión es cómo mantener “neutralidad” siendo de un determinado partido político, ya que sistemáticamente bloquear a los K de manifestarse sería “oponerse a la democracia” (palabras de A. Fernández, quien, dicho sea de paso, no envió a la PFA cuando se desataron algunos incidentes entre manifestantes y empleados públicos del GCBA.) El gobierno fue elegido, entre otras cosas, para mantener el orden, el problema es cuando el orden y la “libertad de expresión” se contradicen. Si fuera alguna parte del mundo donde las manifestaciones ocurren una vez cada tanto, sería sólo 1 día de locura por año (más o menos…) Ahora en Buenos Aires, con cortes de calle prácticamente todas las semanas, ya se vuelve insostenible, y lo peor es que en el fondo la ciudad “paga el pato” por el azar de haber sido la capital.

Ayayay, va a ser duro volver a esa realidad.

Brasil x Argentina

Cristina KY si, hace tiempo que no escribo, así que se viene un artículo más o menos largo. No se preocupen que no tiene nada que ver con fútbol (tema que creo no haber tratado nunca en este blog, y que sería poco probable) sino con la situación que se está viviendo en Argentina, pero vista desde Brasil.

Ya es la segunda vez que sigo desde afuera una “crisis” política relacionada con el campo y me parece realmente increíble. Es como que el gobierno no aprende, ni aunque le pegues con un palo en la cabeza; por más que uno acepte que las retenciones están bien, que los del campo son golpistas, sediciosos, etc., etc., no aprendieron a evitar cortes de rutas, desabastecimiento, cacerolazos. Me da la sensación de que la política que se sigue haciendo es a muy corto plazo e infantil.

No tengo datos, pero el gasto público debe haber estado aumentando sobremanera, por lo que fue necesario pensar en ampliar las quitas a los exportadores, ya que las divisas que entraban a las arcas del gobierno no crecían acompañando el gasto. El tema es en qué se irá tanta plata. La UBA se cae a pedazos (basta ver la situación de la sede Merlo, o los constantes pedidos de los estudiantes.) Hablando con un sociólogo me enteré que hacen falta torneros, que hay empresas a trabajando a un 80% por falta de mano de obra capacitada, y sin embargo nadie habla de las escuelas técnicas.

Hacen falta formados en computación, ya que el crecimiento en esa área superó ampliamente a la capacidad de generar especialistas del país, y sin embargo no veo ofertas de becas, o inauguración de centros de formación. Hablan de caminos para el campo, asfalto, pero quién va a transitarlos cuando se acabe el petróleo de la Argentina en los próximos, mmm, 7 años? Sin embargo nadie apuesta a energías renovables en el país, ni siquiera el propio gobierno.

Me hartó el infantilismo político en el que vive la Argentina, hasta casi podría calificarlo de peor que las intrigas de Vedettes. Es increíble que sólo les interese robar tan descaradamente (porque espero que por lo menos el tiempo lo estén invirtiendo en eso y no que sean tan incapaces de no poder hacer absolutamente nada.) Ni siquiera ofrecen planes que, aunque precisen de sacrificio, estemos dispuestos a aceptar, como en la Alemania del “trabajemos menos, pero trabajemos todos.”

Si presentaran un plan súper concreto de en qué invertir tantos millones de pesos, quizás la gente hasta respaldaría al gobierno. No se trata de trenes bala, o rutas, sino de beneficios para la gente: escuelas, hospitales, universidades, becas. Si en vez de seguir gastando en planes trabajar se invirtiera en planes “educar”. Si se mostrara cuánto nos cuesta desde los tampones hasta los desayunos en hoteles de 9 estrellas de nuestra presidenta… Pero parece que el gobierno está dispuesto a llevar a cabo una lucha frontal contra la oposición.

Tengo una teoría mucho más macabra, pero en el fondo optimista, y es que todo es una movida de Kristina para mostrar que ella pudo resolver una crisis casi-2001. Que es todo una jugarreta sucia para transformarla en la líder que llevó al acuerdo a diferentes partes de la sociedad. Si bien es un plan maquiavélico, por lo menos demostraría la presencia de un poco de materia gris atrás de toneladas de químicos.

Luiz Inacio Lula da Silva

Lo que puedo ver de Brasil es que es un país con millones de problemas. Hay corrupción, como en casi cualquier lado, roban en los aeropuertos, las ciudades son inseguras, el sistema educativo es súper deficitario (tanto el secundario como el universitario) y sin embargo veo que la gente es optimista con su país. El crecimiento fue constante, se pudo combatir a la inflación, y se presentaron planes a largo plazo tanto en transportes como en energía o economía. Todavía poseen algunas empresas públicas como Petrobras, que son monstruosamente grandes y no dejan de crecer, al mismo tiempo que se instauró un sistema de concursos para evitar ñoquis e ineptos.

La gente es consciente del potencial que actualmente posee el país, y le apuesta a favor; no por nada son “o maior do mundo”, hasta en exportación de carnes. En fin, hay quienes opinan que cada uno tiene el país que se merece, y afortunadamente vivimos con la ilusión de que eso pueda ser cambiado. No se con qué me encontraré al volver, sólo espero que las escaleras mecánicas del subte anden. Hoy hay un discurso1 de Cris… Espero que no meta tanto la pata como para no llegar a fin de mes.

1: Me refiero al acto en Plaza de Mayo

Con la cara en el campo

Cristina de cara al Campo

En Paraná, Entre Ríos, un grupo de personas decidió dibujar la cara de Cristina K en un campo de soja de 300 hectáreas. El diseño puede ser visto desde el cielo, como se muestra en la foto de arriba.

El problema será con qué tono es leído. Podría ser tanto un homenaje como una crítica profundamente irónica. Lo importante es ver cuál es la fuente de dicho dibujo: cristinaenelcampo.

Vía | Botica Cultural
Más Información | Cristinaenelcampo

Esa Argentina querida

Cristina KEl viernes leí, después de cenar que el paro se había levantado, aunque permanecían en estado de alerta. Pensé que era un forma de vislumbrar el fin de un conflico que no lleva a nada bueno. Como ya dije antes, es difícil entender las dimensiones de algunas cosas siendo un observador pasivo y a distancia, pero luego de que me dijeran que ya no había carne en el supermercado, creo que me acerqué un poco más a la comprensión de lo que se está viviendo.

Hoy revisé el diario para ver cómo había evolucionado el tema, y me encuentro que los cortes volvieron. El diálogo al que habían llamado no fue tal, sino un intento de convencimiento. Cuál es el sentido de “dialogar” si lo único que se quiere hacer es imponer decisiones ya tomadas. Deberían haberlo llamado “monólogo de la aceptación.” En la columna de Morales Solá hace un breve análisis de lo que pasó durante la última semana y sostiene que la forma de hacer política de los K llegó a su fin.

Recuerdo el año pasado que se había amenazado con un paro del campo (creo que fue cuando se prohibieron las exportaciones) pero finalmente no se llegó a nada. Ahora que se lo tomaron en serio, por la primera vez estoy viendo lo que significa vivir en un país ganadero (agrícola.) Creo que sería hora de pedirle a Venezuela que devuelva las vacas que les dimos a cambio de Fueloil, si llegan por barco a Buenos Aires o Rosario, por lo menos 2 grandes centros urbanos van a poder reabastecerse sin tener que usar rutas.

Será el fin de la política K o de los K?¹ No me gustaría especular sobre eso, pero creo que mantener una postura arrogante y alejada del diálogo sólo cava la fosa en la que serán enterrados. Después de todo, la falta de leche, carne y verduras en los hogares argentinos, por cómo se están dando las cosas actualmente sólo pude ser culpa de una persona. Por lo menos acá en Brasil, en el comedor universitario (Bandeijão), pueden ver el menú diario acá, siempre hay carne y ensalada.

La revista más oficialista del Argentina

Revsita KaAsí es, aunque increíble salió a la calle la revista “Ka”. Dedicada exclusivamente a elogiar el mandato prensidencial1 de Cristina K. El propietario, o por lo menos el que pone la plata es Rudy Ulloa Igor, un empresario patagónico (es curioso que Clarín en vez de publicar a qué se dedica el empresario le adjunte el adjetivo patagónico, ¿no?)

Esto es lo que cuenta el diario sobre la revista:

En apenas tres meses, la revista saltó de aquel humilde fanzine de 38 páginas y estética bailantera a un cuaderno de 80 páginas de alto gramaje estucadas en mate, al estilo de las revistas de las tarjetas de crédito más exclusivas. Abandonó su nombre original por el mucho más cool “Ka”. Y dejó de ser material de lectura en unidades básicas para convertirse en objeto fetiche en los despachos de la Casa Rosada.

Mientras que esto es lo que cuenta sobre costos y publicidades:

Con todo, Ka ya tira 30 mil ejemplares al mes, que se reparten gratis entre legisladores, gobernadores e intendentes kirchneristas, embajadas y las mil empresas más grandes del país.

Otra opción para leerla es viajar en el Tango 01, donde ya se convirtió en la revista oficial de abordo. A casi 9 pesos de costo por unidad, hoy Barijhoff necesita 270 mil pesos por mes para imprimirla. ¿Publicidad oficial? Por ahora, sólo un auspicio de la Federación Argentina de Municipios, que preside Julio Pereyra. Después, algunos avisos pequeños de comercios patagónicos y otros más grandes de las empresas constructoras de Victorio Gualtieri, un gran agradecido a la obra pública K.

Más Información | Clarín.com
Vía | eBlog

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