Archive for the 'Perú 2006' Category

Recuerdos

Ahora que acabo de subir todas las fotos del viaje a Perú y Bolivia, me vinieron unas ganas terribles de volver a salir a las rutas… Sólo faltan 29 días!
De paso les dejo esta foto de recuerdo:

Paisajes del Camino del Inca

Fin del viaje (31-01-06)

El 28 a la mañana llegamos a La Quiaca. Estar en Argentina, de alguna forma quizás inexplicable se sentía diferente, más cerca de casa. Flor se volvió para Buenos Aires, y yo había decidido seguir mi viaje por el NOA, empezando por Yavi. Sin embargo, después del primer día, tamizado por el sol. Y sobre todo el 30, mientras hacía dedo para llegar a la Quiaca, me agarró el síndrome del viajero solitario. De toda la gente que había podido conocer, ninguna viajaba de Norte a Sur, sino que todos concluían su viaje en Yavi. Y recorrer el NOA solo, sin esperanzas de encontrar a alguien que compartiera por lo menos parte del viaje y además que fuera mi primera vez en esos pagos, me hizo sentir mucho la falta de alguna otra persona como compañero, aunque sea un desconocido con el que se puedan cruzar cada tanto unas palabras.
Fue una decisión que me costó bastante tomar y que aún ahora me pesa mucho.
Supongo que será el momento de ponerme a estudiar para la materia que dejé pendiente del año pasado, y pensar en algún posible viaje entre el día del examen y el comienzo de las clases. Propuestas y compañeros de viaje son muy bienvenidos.

Desde Cuzco, pasado por agua (19-01)

Ya pasaron unos días desde el último mensaje, y más que nada, muchas cosas, así que prepárense para leer un poco.
Llegamos a Cuzco el 12 a la madrugada. Lo primero que hicimos fue conseguir un hostel cerca del centro y que no nos arrancara la cabeza. En los primeros 100m que caminamos de esta ciudad (la calle procuradores) conocimos una costante de esta ciudad: gente que te ofrece algo para vender, en este caso, como eran las 5 o 6 de la mañana, lo que podríamos haber conseguido era un poco de coca o porros. Llegamos al Hostel, conseguimos lugar. El edificio es muy antiguo (o eso parece) y muy raro, casi como si tuviera una calle interna, puentes medio improvisados y escaleras sin luz, que de noche, después de un par de free drinks, es dificil subir. El 12 mismo, en nuestro afán de conocer, compramos un boleto que nos daba acceso a un par de edificios religiosos. Tambien averiguamos para hacer el camino del inca el domingo 15. Para el Camino, mi ISIC vencida de hacia 10 días no pasó, así que tuve que tramitar otra para no tener que pagar un sobreprecio. Este trámite fue casi una odisea, faxes desde buenos aires, discusiones con una empleada completamente idiota, y de casualidad entrar en las últimas tarjetas que le quedaban en la oficina (vieran las caras de los que estaban justo atrás cuando les dicen que se habían acabado, que tienen que volver otro día.)
Visitamos la Catedral: un edificio construído sobre bases incaicas; lo más mágico fue eso pensar que debajo de nuestros pies hubo algo que el hombre blanco no llegó a comprender. El interior de la iglesia es increíble, además de ser verdaderamente enorme. Después del almuerzo fuimos a la iglesia de la compañía de Jesús (Jesuita) también construída sobre unas ruinas incas. Toda la ciudad de Cuzco es mágica. Alguien dice que Buenos Aires es la más europea de las ciudades americanas… Por lo que pude conocer hasta ahora, Cuzco es la que más cuadra en esta descripción. Primero el paisaje montañoso, la tridimensionalidad de la ciudad, después la historia: muchos edificios de los siglos XVII, XVIII a pesar de haber sufrido varios terremotos devastadores. Se consiguen lugares baratos para comer (3 soles ~1 dólar) y lo mejor de todo, a la noche se llena de gente repartiendo flyers de tragos gratis en varios lugares. Hay muchos pequeños boliches en pocas cuadras, se puede elegir la música que a uno le gusta, etc. Durante la semana parece que la gente se concentra en un par, hay varios que quedan muy vacíos, en el fin de semana, todo cambia, como también la facilidad con la que se consiguen los codiciados “free drinks”.
El viernes seguimos recorriendo la ciudad: fuimos al museo del arzobispado, a la iglesia de San Blas y al museo arqueológico. Me encanta cada cosa que veo. En muchos hay guías incluídos en la entrada, en otros no. Me dio lástima el museo del arzobispado, que la guía hizo un recorrido demasiado rápido, mostrando sólo algunas obras, y una vez que termiamos, volver a empezar todo me pareció que no tenía del todo sentido, además ya estaba un poco cansado de caminar (es grande el museo.) El museo arqueológico tiene cartelitos explicando absolutamente cada cosa que se ve. Me pareció increíble. Lo único que hasta ese momento no había podido encontrar es qué concepción del mundo tenían los pueblos americanos pre-colombinos. Fuimos a Coricancha, un monasterio construido sobre ruinas incaicas que se pueden visitar. Acá encontré un pequeño indicio de qué es lo que miraban los incas en el cielo: en el hemisferio sur se observa mucho más que en el norte la via láctea. Los incas desarrollaron un sistema de “constelaciones” basadas en sombras que se ven en nuestra galaxia, y no uniendo estrellas como si fuera un “dibuja uniendo los puntos.” Lógicamente las figuras que ellos encontraron eran tí´picas de la zona, como llamas, un pastor, etc. El sábado, día prévio a la partida hacia el Camino del Inca, compramos un ticket para visitar una serie de ruinas y museos. A la mañana recorrimos un poco la ciudad, llegamos hasta el mercado donde comimos. A la tarde en un colectivo (o bus, como le dicen acá) fuimos hasta Tambomachay. Un complejo de ruinas Incaicas. No tuvimos guía, cosa que fue un gravísimo error. Después empezamos a caminar por la ruta unos 20 min. hasta otras ruinas: Pucapukara. De ahí caminamos ya un poco más, casi 1 hora (cortando camino por el medio del campo) hasta las ruinas de Saqsawaman. Un complejo increíble que en otro tiempo era un gran templo y actualmente se celebran algunos ritos incaicos. Casi a la hora del cierre, no había todavía visitado un gran calendario, así que me pegué una corrida antes de que me hecharan. Arriba me encontré con un señor, que estaba observando lo mismo que yo. Nos pusimos a hablar, y resultó que era una persona que estaba escribiendo un libro sobre las estrellas incas. Una harla larguísima y muy instructiva, aunque quedó una cuestión pendiente que era por qué los incas dividieron el año en 12 meses. No pudo responderme, parece que nunca se lo había planteado. Llegamos a Cuzco de vuelta a eso de las 19 ya con lluvia.
La lluvia no paró en toda la noche y el domingo partíamos hacia el Camino del Inca, rumbo a Machu Picchu. Saliendo del hostel, nos encontramos con otras chicas, que nos dicen que su viaje (ellas iban en tren) se habia suspendido porque habia derrumbes. Sin entrar en pánico salimos hacia la agencia de viajes y en pocos minutos ya estábamos en el micro rumbo al famoso kilómetro 82, inicio del trekking más famoso de América. Llegamos a Ollantaytambo a las 11 o 12. un par de minutos después ya estábamos entrando al Camino. La primera parte fue una caminata tranquila de 1 o 2 horas hasta el almuerzo. Después fueron otras 4 horas más hasta el campamento. Fue una linda experiencia, ya que nos fuimos acostumbrando a cargar las mochilas y a caminar en montaña con un poco de lluvia. Ya en el campamento tuvimos un te, y nos juntamos los 15 que viajábamos juntos a charlar. Había 2 australianos, 2 estadounidenses, 1 italiano, 2 chicas de Buenos Aires, y otros 5 (2 chicas y 3 varones) estudiantes en tucumán, algunios eran de Jujuy, Salta o de Tucumán mismo. Se hizo de noche temprano, cenamos y a la carpa a intentar descansar. La primera noche no fue buena, casi nadie durmió bien. Al día siguiente nos despertamos temprano, para emprender el tramo más duro de la travesía. Fueron 5 horas de subida (escaleras de piedra o pendientes) hasta alcanzar los 4215 metros. Fue todo un tema, además de la falta de aire por la altura. Finalmente se llegó y después empezaba una bajada de 1 hora. A las 2 ya estaba en el campamento, a eso de las 3 empezamos a comer. Poco después empezó la lluvia (factor que nos acompañará en los próximos 2 días.) Nos quedamos en la carpa comedor, jugando al truco, y socializando con la demás gente del viaje.
Durante la noche la lluvia no aflojó en ningún momento. Nos despertamos a las 6 y seguía lloviendo. El tercer día era más suave, 2 subidas hasta los pasos y sus respectivas bajadas. Además se iban a visitar varias ruinas, por lo que era también un día interesante. La primer hora de caminata, bajo la lluvia se pasó bien. A la segunda ya molestaba un poco, a la tercera ya todo el mundo se había dado cuenta de que no tenía ni un centímetro de su cuerpo seco. Todo empieza a pesar más, la mochila, las zapatillas, la campera. Finalmente llegamos al campamento. En este ya se encuentran todos olos grupos que salieron hacia Machu Picchu el domingo, hay un parador, donde pasamos toda la tarde al resguardo de la lluvia. A la noche se hizo boliche, hasta las 22.30 ya que en el 4 día todos los grupos madrugan para ver la salida del Sol en Machu Picchu. Nos despertamos a las 4, la lluvia no había parado en toda la noche, uno de los campamentos se habia derrumbado, y la gente que estaba ahí tuvo que ir a dormir al parador. Después de una linda caminata bajo la lluvia llegamos a la famosísima puerta del Sol, desde donde se suponía íbamos a ver a Machu Picchu. Lamentablemente las nubes lo impedían. El ánimo no decayó, y después de un par de minutos más de caminata, a las 8 de la mañana ya estábamos en la ciudadela. El clima mejoró levemente (por lo menos ya no llovía.) La recorrimos un poco con guía (Rómulo) que nos mostró algunos puntos importantes. Después estuvimos otras 3 horas o más recorriéndola por nuestra cuenta. El sitio es verdaderamente mágico, algunos dicen que en 2 años el acceso va a estar restringido ya que el deterioro es muy grande. nadie tenía demasiadas ganas de seguir caminando, así que decidimos bajar hasta aguas calientes a tomarnos el tren. Llegar de Aguas Calientes a Cuzco (3 horas entre el tren y el micro) fue una mini odisea, que como se me está acabando el tiempo en la compu, les contaré en otra oportunidad (lo importante es que llegamos)

Desde Puno (Perù) 11-01-06

No pasò demasiado tiempo desde la última entrada, pero aprovecho que el dia esta feo y que tengo que hacer un poco de tiempo para dejar este mensaje.
De La Paz nos fuimos para Copacabana. Una ciudad boliviana a orillas del lago Titi Caca. Es chiquita pero increìble. Llegamos el 7 a las 13, para variar con un retraso de hora. Conseguimos un hostel cerca del centro barato, pero sin cocina. El 7 mismo empezamos a recorrer, visitamos la catedral (no pongo fotos porque el cable me quedo en la mochila) que resulto ser una experiencia bastante extraña, porque presenciamos còmo se bendecìan autos a travès de un sacerdote que usaba una vestimenta tìpica de la zona. ademàs, se les echaba cerveza, sidra o champagne. Una mezcla de culturas rarìsima y muy entretenida. La Catedral es bastante tranquila, con un altar que pareceria ser adornado de oro y plata. Hay una pinacoteca con obras del siglo XVI de autores de la zona, instruidos en escuelas de europa, pero no lo pudimos visitar, porque siempre estaba cerrado.
De ahì nos fuimos a caminar a la horca del inca. Fue una subida por escalera de unos 30 minutos (tener en cuenta que Copacabana està a unos 3600m snm.) Cuando llegamos a la cima nos encontramos con dos chicos de 11 años: edwin y victor. Nos ofrecieron una explicaciòn del lugar, y tambièn llevarnos a recorrer otros lugares. Despuès de negociar un rato, decidieron que por 20 bolivianos (~7 pesos) nos llevaban. Esperamos a que llegara una turista taiwanesa màs, para que fueran Bs 5 cada uno. Empezamos a caminar, al cabo de una hora, llegamos a una cueva. Decidimos entrar a pesar de tener 1 sola linterna que iluminaba de a ratos. la sensacion fu increible. Era un sistema de cavernas artificial, donde los incas se escondìan cuando los españoles los perseguìan. en el piso brillaban partìculas amarillas, que los chicos aseguraban era oro. Llegamos a un lugar que se suponia era un sepulcro de una momia, pero que habia sido saqueada por exploadores a inicios del s. XIX. Despuès nos dijeron que nos querian llevar a ver unas pinturas rupestres. Despuès de una caminata llegamos. estaban muy borroneadas por los años; m impactò profundamente encontrar una cruz (la cruz andina) en pinturas pre-colombinas. Vimos el trono del inca y un sistema de espejos de agua que servìan como observatorios astronòmicos. Como querìamos màs, nos llevaron hasta donde los incas bañaban a los bebès. En ese punto Flor y Nico decidieron quedarse ahì. La chica taiwanesa y yo seguimos subiendo. Fue casi una escalada (por lo menos eso parecìa a los ojos de nosotros los inexpertos) para llegar a una abitaciòn excavada en la roca. habia un catre y un lugar donde se cocinaba (de piedra.) El sol se fue, y tuvimos que bajar lo màs ràpido que pudimos.
Al dìa siguiente, 8 fuimos a la isla del Sol. Visitamos un museo chiquito y unas ruinas bastante interesantes, de palacio. Tambièn vimos la piedra que le dio el nombre al lago, la piedra sagrada de Titi Caca. De ahì emprendimos una caminata de 2 horas hasta la zona sur. Ahi comimos y tomamos la lancha a visitar otras ruinas y luego de regreso a Copacabana. A la noche nos agarrò una granizada y una lluvia muy fuertes.
El 9 salimos bien temprano (aunque nos habiamos propuesto dormir) hacia el baño del Inca. Es un sistema de terrazas irrigadas, donde hay una especie de pileta donde se bañaban los incas. El museo es una casa Colonial, donde se encuentran restos de esculturas de diferentes culturas lacustres. nos hicieron firmar un libro de visitas, y para mi sorpresa descubri que las ruinas las visitan menos de 10 personas por dia. A la vuelta pasamos por el Inti Qala, el tribunal del inca. De nuevo un grupo de chicos estuvo dispuesto a explicarnos què era lo que vaìamos por 1Bs por cabeza. Despuès de la visita, fuimos a almorzar y a descansar un poco del sol, que en estos pagos es verdaderamente abrasivo.
Un poco màs tarde, Flor y yo partimos hacia el Calvario. Un serro al costado de la ciudad, desde donde hay una vista increìble. fue una subida por escalera de piedra de unos 30 minutos. Bajada la hicimos por la ladera opuesta donde a duras penas habia un camino marcado.
A la tarde, salimos a caminar por la ciudad, ver las cosas que se venden, etc. Finalmente fuimos a ver la puesta del sol mezclada con una tormenta elèctrica, mientras tomàbamos una cerveza local (un poco fea por cierto) a orillas del lago màs alto del mundo.
Hoy a la mañana amaneciò lloviendo… Apenas parò un poco salimos del hostel a pasear, pero nos agarro la lluvia y el granizo de nuevo. A las 13.30 (curiosamente puntual) partimos hacia Puno (Perù) parada obligada para ir a Cuzco. Como acà tambièn llueve, decidimos no hacer las Islas de los Uros ahora, sino dejarlas para la vuelta, y de ser posible pasar la noche en una de las islas.
Seguramente la pròxima vez que les escriba, serà despuès de visitar las ruinas de Machu Picchu.

Ya estamos…

Este va a ser mi último mensaje desde Buenos Aires. En unos minutos Nico me está pasando a buscar camino a Retiro para tomarnos el micro que si mantiene su promesa a las 18.30 está partiendo rumbo a Salvador Mazza, primera ciudad (y por ahora la única segura) en nuestro itinerario.
Quién sabe cuánto va a pasar hasta que pueda subir otro mensaje, supongo que no demasiado; ¡no se impacienten si pasan algunos días!
Les dejo una foto de la mochila… así queda un recuerdo de cuando era nueva y entraba todo lo que llevo.
Nos estaremos cruzando en el camino, a través de mensajes perdidos en el éter cibernético, o al regreso.