Deja la lluvia caer, en vano

intentas detenerla. Deja que te
moje, que juegue con tu cuerpo
que alice tu cabello, que te moje.

Escuche la lluvia caer; el tintineo
de las gotas tan tranquilas. Escucha
el viento, visitante de tierras lejanas;
escucha las hojas cayendo y volando.

Siente cómo una carica se
transforma en abrazo; cómo
una mirada en deseo;
cada acto en sentimiento.

Detén el tiempo; sólo tu eres
capaz. Abrázame, háblame
pídeme que te siga, haz algo
contra este Universo que
no me deja ser…

(13-Mar-2008) Día lluvioso en la UNICAMP)

Hoy: Día de piquetes y Carnaval

Protesta Ant-FARC en ColombiaHoy me desperté decidido a ir a hacer los trámites para la visa de estudiante que necesito para Brasil. En Internacionales UBA me atendieron bien, me dieron los papeles que necesitaba todo parecía marchar sobre ruedas (salvo por la fotocopiadora que casi “rompo”, el “accidente laboral” que presencié y mi comentario, sin posterior toque de madera, de: “lo único que falta es que me agarre un piquete”;) así que puede decirse que todo comenzó en el Ministerio de Educación.

Llego para que legalicen la firma del rector de la UBA (Hallú) sólo que en la carta que poseía no había “sello aclaratorio”. Cuando llego al escritorio, me dicen que ellos no pueden hacer nada porque no saben de quién es la firma. Yo les digo, que es del Rector, a lo que la mujer me responde ¿cómo se llama?, Hallú le digo… Ahhh, ¡es cierto, me habia olvidado!. Busca en la computadora y me pregunta cómo se escribe, se lo deletreo, y comienza a escribir Harr… Nono, LL, ah, OK Halluck, nono, sin CK. OK, ese es el ministerio de educación que tenemos; finalmente me legalizaron la firma “como favor”; quizás las políticas de ahorro energético en plena ola de calor hace que los empleados sean menos quisquillosos y te quieran sacar de encima. Leer el resto de la entrada »

Se acaban las vacaciones

Hoy es el último día de vacaciones.
Me viene a la mente el último examen que rendí, allá lejos por diciembre y todo lo que pasó en el medio.
Fueron sin duda meses sensacionales. Cuando uno empieza a mover los pies es difícil detenerse, así que mi mente sólo está pensando en cuál será el próximo viaje. La facultad, trabajo o lo que sea son sólo un medio para llegar a algún lugar del mundo más o menos distante.

Si me preguntaran ahora hacia dónde iría, les diría que no lo se (mentira, no se puede vivir sin saber a dónde uno intentará ir a continuación) pero son planes a largo plazo que prefiero meditar bien; por ahora sólo pienso en cumplir con las promesas que hice durante los últimos 2 meses de viajes, visitas, etc.

Así que eso es todo, así concluye el año que empezó en marzo de 2006, cuando tomé la decisión de emprender el viaje a Brasil; ahora comienza un año nuevo (que quizás dure un poco más de 12 meses.)

Nuevos proyectos… hay un par. Uno es http://www.descubrebue.com.ar (todavía experimentando con los programas, pero pronto empezará a tener algo de contenido)
Otro es empezar a escribir sobre el viaje, impulsado por la idea de un chico que hace un par de años que está viajando, pero ya no como apuntes de diario o noticias para dejar saber que estaba bien sino como cibernovela. Ya se verá.

De aquí a Julio será cuestión de estudiar dentro de este pabellón:
Pabellón 1

Como huellas en la Arena

Como una huella en la arena
mi recuerdo se desvanece
una ola, el sol, una brisa
nada como tus caricias

Escucho tu voz y pienso
por qué escribo en el viento
huelo tu perfume
como un ocaso perfecto

Veo tu rostro
perdido en los mares del tiempo
sólo un beso falta
para que todo esté completo.

Nunca quise que tu fueras
como una huella en la arena.

Arpoador/Jardim Botânico - Rio de Janeiro 2007

De reencuentros

Un reencuentro presupone que dos (o más personas) que se habían conocido se vuelven a ver después de un tiempo. El problema surge cuando se usa la palabra “persona”, ?quién es la “persona” con la que uno se reencuentra?

Funes el memorioso claramente lo dice, el perro que pasó hoy a la mañana por nuestra ventana no es el mismo (no podría serlo jamás) que vuelve a pasar a la tarde; a cada instante las personas van cambiando, se van adaptando al medio.

Al cabo de algunos años no hay ninguna molécula en nuestro cuerpo que no haya sido reemplazada por otra más nueva. A pesar de eso somos capaces de reconocernos después de no habernos visto por años, de no haber percibido esa incesante renovación de nuestro cuerpo.

A veces el cambio ocurre a un nivel mucho más profundo que el meramente material y si bien nuestros ojos son capaces de reconocer a la otra persona, nuestro espíritu ya no siente esa presencia como familiar. Este es el tipo de encuentro-desencuentro más desafortunado de todos.

Una persona puede esperar días, meses, años para reencontrarse con otra y descubrir que habría sido mejor vivir con el recuerdo de hace un tiempo para toda la vida y no borrarlo con el nuevo. El cambio puede ser tan radical que si no fuera porque nos aferramos estúpidamente a nuestros sentidos, diríamos que se trata de personas diferentes: la que se había conocido y la que se reencontró.

Afortunadamente existen los simplemente llamados reencuentros, que compensan cualquier cosa negativa que se puede haber vivido. Encontrar (casual o voluntariamente) personas con las que se vivió muy intensamente una parte de nuestras vidas es incomparable. El azar-destino-causalidad-Dios nos juntó en un avión hace dos años y pocos meses; la voluntad nos reencontró en Rio de Janeiro. El reencuentro implica experimentar sensaciones casi olvidadas, pensar en cosas que uno había creido ya no recordar. No se vive el pasado con nostalgia, sino con alegría.

Sería bueno poder vivir la vida de reencuentro en reencuentro.

Alejandra
Cecilia
Claudinha
Florencia
Giuseppe
María Paz
Marina
Paulo

Y todos los que no pudimos ver

Gracias por ser parte.