Claro, en Argentina

Me habían comentado algo de que la compañía de celulares Claro iba a llegar a Argentina, lo que no sabía es que ya fuera un hecho. Hace no mucho tiempo Unifón pasó a ser Movistar… Ahora fue el turno de CTI, que pasó a ser Claro, una compañía que acá en Brasil parece bastante difundida. La promoción del momento acá es: llamadas de Claro a Claro por 0,06R$ (6 centavos de real) el minuto, fraccionadas cada 10 segundos; la verdad que una ganga, es más barato (casi 6 veces) que mandar un SMS.

No se si seguirá la misma tónica de CTI de ser la peor compañía en Buenos Aires (parece que en el resto del país andaba mejor… o menos mal que las otras, no sabría decir.) Pero bueno, es una de las cosas que veré cambiadas al regresar (y ahora comencé a pensar, las escaleras mecánicas del subte las habrán arreglado?.)

Les dejo la publicidad de lanzamiento de Claro en Argentina, y una de Sony Bravia, más vieja, de un publicista Argentino inclusive.

Claro:

Sony Bravia:

Esta publicidad no tiene “efectos especiales” se usaron centenares de pelotitas para filmarla.

Via | Sin Serif

Las Malvinas son Argentinas

Cartel en una ruta de Entre RiosDesde que uno nace escucha esa frase, dicha por políticos, padres, carteles en la calle o en blogs. Siempre me pregunté cuál era el objetivo y sigo sin haber encontrado una respuesta. Los hechos indican que las Malvinas nunca fueron Argentinas, o casi nunca. La guerra fue tan maquiavélica como el mundial de fútbol, pan y circo, pero si no alcanza…

La verdad es que ahora, cada 2 de Abril conmemoramos una masacre, la de los jóvenes argentinos que murieron por una causa perdida y completamente absurda. El alimento del futuro, reservas de petróleo, derecho a un pedazo de Antártida, un punto negro en el mapa y en el corazón de cientos de personas. Es curioso, nunca escuché de manifestaciones por la paz en el 82, mientras que cientos de personas se manifiestan contra guerras lejanas, como la de Iraq o Afghanistán.

Yo este día lo viví a la distancia, acá en Brasil nadie recordó Malvinas, hasta tuve que rendir un parcial, y quizás eso me sirvió más que nunca para darme cuenta de para qué sirve un feriado conmemorativo. Es parte de un nunca más; nunca más a que arrastren a inocentes a una guerra ajena, política, plagada de intereses, no sólo en Argentina, sino en el resto del mundo.

Esa Argentina querida

Cristina KEl viernes leí, después de cenar que el paro se había levantado, aunque permanecían en estado de alerta. Pensé que era un forma de vislumbrar el fin de un conflico que no lleva a nada bueno. Como ya dije antes, es difícil entender las dimensiones de algunas cosas siendo un observador pasivo y a distancia, pero luego de que me dijeran que ya no había carne en el supermercado, creo que me acerqué un poco más a la comprensión de lo que se está viviendo.

Hoy revisé el diario para ver cómo había evolucionado el tema, y me encuentro que los cortes volvieron. El diálogo al que habían llamado no fue tal, sino un intento de convencimiento. Cuál es el sentido de “dialogar” si lo único que se quiere hacer es imponer decisiones ya tomadas. Deberían haberlo llamado “monólogo de la aceptación.” En la columna de Morales Solá hace un breve análisis de lo que pasó durante la última semana y sostiene que la forma de hacer política de los K llegó a su fin.

Recuerdo el año pasado que se había amenazado con un paro del campo (creo que fue cuando se prohibieron las exportaciones) pero finalmente no se llegó a nada. Ahora que se lo tomaron en serio, por la primera vez estoy viendo lo que significa vivir en un país ganadero (agrícola.) Creo que sería hora de pedirle a Venezuela que devuelva las vacas que les dimos a cambio de Fueloil, si llegan por barco a Buenos Aires o Rosario, por lo menos 2 grandes centros urbanos van a poder reabastecerse sin tener que usar rutas.

Será el fin de la política K o de los K?¹ No me gustaría especular sobre eso, pero creo que mantener una postura arrogante y alejada del diálogo sólo cava la fosa en la que serán enterrados. Después de todo, la falta de leche, carne y verduras en los hogares argentinos, por cómo se están dando las cosas actualmente sólo pude ser culpa de una persona. Por lo menos acá en Brasil, en el comedor universitario (Bandeijão), pueden ver el menú diario acá, siempre hay carne y ensalada.

“No hay nadie que se pueda arrogar el derecho de ser dueño de la ruta ni que tenga la facultad de hacerlo”

Anibal FernandezEstar lejos a veces hace que se vean las cosas con otra perspectiva, como el tema del desabastecimiento que está sufriendo Argentina durante estos días, los cacerolazos, el reinado K, piñas, palos, pero eso sí, represión nunca.

Es difícil formar una opinión completa sin escuchar lo que la gente piensa o dice, sin embargo me parece que hay demasiadas cosas que no están funcionando. Así como hablan de lo que se gana en el campo, no hay que olvidarse que las retenciones van diractamente al gobierno. Sería bueno que hicieran un análisis detallado de hacia dónde se encaminó cada centavo que las exportaciones agrarias le dieron al gobierno pasado y al presente, leí un lindo artículo en Botica Cultural que hace un análisis sobre la situación real del campo.

Es curioso que en medio de los cacerolazos vuelva la plata a Santa Cruz, quizás para que pase desapercibido y nadie note que faltan algunos centavos, o los intereses. También es curioso que el gobierno tenga una fuerza de choque oficial, como lo es D´Elía; una persona con antecedentes criminales (o acaso nunca tomó una comisaría) pegándole a personas que se manifiestan (más allá de compartir o no el motivo de esa protesta) y encima respaldado, en fin, me alegra verlo de lejos (quizás.)

Y volviendo a la frase del honorable ministro Anibal Fernandez: “No hay nadie que se pueda arrogar el derecho de ser dueño de la ruta ni que tenga la facultad de hacerlo”, no se olviden de Gualeguaychú (ni de Cabezas.) Si el gobierno decide que la justicia sea para unos pocos, en qué país estaremos viviendo en unos días…

La revista más oficialista del Argentina

Revsita KaAsí es, aunque increíble salió a la calle la revista “Ka”. Dedicada exclusivamente a elogiar el mandato prensidencial1 de Cristina K. El propietario, o por lo menos el que pone la plata es Rudy Ulloa Igor, un empresario patagónico (es curioso que Clarín en vez de publicar a qué se dedica el empresario le adjunte el adjetivo patagónico, ¿no?)

Esto es lo que cuenta el diario sobre la revista:

En apenas tres meses, la revista saltó de aquel humilde fanzine de 38 páginas y estética bailantera a un cuaderno de 80 páginas de alto gramaje estucadas en mate, al estilo de las revistas de las tarjetas de crédito más exclusivas. Abandonó su nombre original por el mucho más cool “Ka”. Y dejó de ser material de lectura en unidades básicas para convertirse en objeto fetiche en los despachos de la Casa Rosada.

Mientras que esto es lo que cuenta sobre costos y publicidades:

Con todo, Ka ya tira 30 mil ejemplares al mes, que se reparten gratis entre legisladores, gobernadores e intendentes kirchneristas, embajadas y las mil empresas más grandes del país.

Otra opción para leerla es viajar en el Tango 01, donde ya se convirtió en la revista oficial de abordo. A casi 9 pesos de costo por unidad, hoy Barijhoff necesita 270 mil pesos por mes para imprimirla. ¿Publicidad oficial? Por ahora, sólo un auspicio de la Federación Argentina de Municipios, que preside Julio Pereyra. Después, algunos avisos pequeños de comercios patagónicos y otros más grandes de las empresas constructoras de Victorio Gualtieri, un gran agradecido a la obra pública K.

Más Información | Clarín.com
Vía | eBlog

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