Usando un imán para templar un imán
Un equipo internacional de investigación, conducido por científicos del London Centre para Nanotecnología (LCN, por sus siglas en inglés), encontró una forma de cambiar las propiedades magnéticas de un material de “duro” a “blando” y viceversa –descubrimiento que podría llevar a nuevas maneras de controlar dispositivos electromagnéticos. La investigación apareció en la revista Nature del 2 de Agosto y muestra cómo un imán puede ser “templado” al ser sometido a otro campo magnético, perpendicular al original.
Los imanes pueden ser clasificados por sus propiedades magnéticas “duras” o “blandas”. Los imanes duros, algunas veces llamados también de “permanentes”, tienen paredes de dominios fijas lo que quiere decir que el material permanece magnetizado por un largo tiempo. Los imanes blandos tienen paredes de dominio movibles, que pueden ser fácilmente invertidas. Estos materiales muestran propiedades magnéticas no permanentes. Leer el resto de la entrada »
Investigadores de Rutgers, Universidad del Estado de New Jersey, Estados Unidos, destrabaron algunos de los secretos físicos y químicos del plutonio, un elemento conocido por su uso en armas atómicas y combustible de centrales eléctricas. Mientras las características nucleares complejas del plutonio son bien conocidas, tiene propiedades como metal o como compuesto químico que frecuentemente dejó a los científicos rascándose las cabezas.
El último imán cuadrupolar fue traído hacia el túnel del acelerador de partículas más grande del mundo; el LHC del CERN, o Large Hadron Collidor. Este imán es parte de una serie de 392 unidades que asegurarán que los pulsos se mantengan en curso todo a lo largo de su trayectoria a través del túnel. Esta instalación marca la completitud de una larga y fructífera colaboración entre el CERN, el CNRS/IN2P32 y la CEA/DSM3 en el campo de la superconductividad y criogenia avanzada. Esta colaboración duró más de diez años y fue parte de una contribución especial hecha por Francia, como el país anfitrión, para la construcción del LHC.
Por primera vez, los físicos han ideado una manera de hacer que la luz visible viaje en la dirección opuesta a la que normalmente toma al pasar a partir de un material a otro, como del aire a través del agua o del cristal. El fenómeno se conoce como refracción negativa y se podría en principio utilizarse para construir microscopios ópticos para la proyección de imágenes tan pequeñas como las de moléculas, e inclusive para crear dispositivos disimuladores para hacer objetos invisibles.