Película: “The Life Aquatic with Steve Zissou” (2004)

Director: Wes Anderson
Actores principales: Bill Murray, Owen Wilson y Anjelica Huston (entre muchos otros).

Steve Zissou: Where’d you come from? You look pregnant.
Jane Winslett-Richardson: I am pregnant. I’m not even going to ask what you men are doing out here in your matching pajamas, by the way.

Wes Anderson es un director del que me habían hablado bastante; no es particularmente prolífico y la única película que había visto (pero sobre la que todavía no escribí nada) era Viaje a Darjeeling. Como esa película siempre me transmitió una sensación de tranquilidad y bienestar muy grande, decidí comenzar a explorar las otras obras. Life Aquatic… tiene muchos de los elementos que esperaba encontrar, como diálogos inconclusos, algunos muy bien pensados; detalles en la fotografía que no dejan lugar a dudas de que se trata del mismo director y una historia que no sabemos muy bien cuál es.

Una de las características principales de esta película es que narra la creación de un documental desde el punto de vista de los que lo hacen. Nos introduce en un mundo que jamás habríamos imaginado, como el de un explorador al mejor estilo Jaques Cousteau pero con un infantable toque bizarro. Todo comienza en el estreno del documental que llega a la pantalla de un gran teatro europeo sin penas ni gloria (paradójicamente lo mismo que le pasaría a este película en la vida real). Podemos conocer a la mayoría de los protagonistas de la película en los primeros minutos.

A medida que avanza el tiempo, vamos descubriendo detalles de Steve Zissou (el explorador) y su posible hijo no reconocido Ned Plimpton. Nos dejan ir viendo la decadencia en la que el grupo entró, los descubrimientos ya no son lo que eran, da la sensación de que se perdió el toque. Entre escenas particularmente ridículas que casi nos arrancan una risa, pero que a veces no dejan de ser trágicas, unos planos desde ángulos que parecen forzados, diálogos casi impecables (para mi gusto) y una música memorable, vamos transitando esa historia.

El juego entre los dos planos, el de la ficción dentro de la ficción (la filmación del documental) y el de la realidad dentro de la ficción (en el que transcurre la historia) es fundamental en la narración. Sin hablar de la otra separación entre lo subacuático y lo supracuático, aquel en el que el mejor amigo de Zissou murió, este en donde los personajes transcurren sus vidas. Un detalle genial de Anderson en este filme es que nunca nos deja olvidar que es todo una historia y se ve claramente con las animaciones de los animales subacuáticos, completamente artificiales.

Seu Jorge, uno de los personajes, es el encargado de musicalizar varias escenas haciendo más que nada covers de artistas estadounidenses pero con un toque bien brasileño. Creo que el climax lo alcanza cuando se deja escuchar un temazo que me encanta Águas de Março (y que siempre logra arrancarme una sonrisa).

En resumen, puedo decir que Life Aquatic… es una película linda. No cae tanto en clichés (o si lo hace es para ridiculizarlos), se pasa el rato. Por ahora Viaje a Darjeeling sigue gustándome más; cuando vea las otras dos películas que me propuse de este director (The Royal Tenenbaums y Rushmore) podré decir si es uno de mis directores favoritos o no.